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27 de marzo de 2015

Observan el agujero negro que expele el gas del que surgen las estrellas de la galaxia
Científicos de la Agencia Espacial Europea han observado por primera vez un agujero negro supermasivo que expulsa fuera del centro galáctico el gas del que emergen las estrellas.

Un grupo de investigadores de la Agencia Espacial Europea ha observado por primera vez un agujero negro supermasivo activo en el centro de la galaxia IRAS F11119+3257 que lanza fuera de él el gas del que surgen las estrellas. Los científicos hallaron que los vientos de los agujeros negros gigantes devoran la 'materia prima' de las estrellas en la galaxia, informa 'Nature'.
Los agujeros negros activos se alimentan del gas galáctico que hay a su alrededor y también empujan hacia fuera parte de él con fuertes vientos, explican los investigadores. Ello podría, a su juicio, ser la razón del agotamiento del gas interestelar. Este fenómeno "podría eventualmente afectar a la actividad de las galaxias para la formación de estrellas, ralentizándola o posiblemente extinguiéndola del todo".
Las ráfagas de los vientos tienen una velocidad de aproximadamente un cuarto de la velocidad de la luz alrededor del agujero negro y pueden en un año acabar con gas equivalente a la masa del Sol.



23 de marzo de 2015

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Hemos visto a las estrellas nacer, crecer y colapsar, así como titilar y brillar a lo largo de su ciclo vital. Pero, ¿qué ocurre con su lejana 'melodía'? Un equipo de científicos ha descubierto el sonido que producen estos cuerpos celestes.

Un equipo internacional de científicos ha publicado un estudio en la revista especializada 'Physical Review Letters' que recoge la evidencia experimental de que las estrellas pueden generar sonido, informa el diario británico 'Daily Mail'. De esta forma determinaron gracias al uso de un láser ultraintenso sobre un objetivo de plasma que cuando un material, ya sea polvo o gas, cae en las cercanías de una estrella, se produce un sonido muy agudo en su plasma presente.

Los investigadores hallaron que en la billonésima parte de un segundo después de un golpe del láser, el plasma fluyó rápidamente desde las zonas de alta densidad hacia las regiones más estancadas de baja densidad, de tal de manera que el plasma apilado entre las regiones de alta y baja densidad generó una serie de pulsos de presión que desembocaron en una onda de sonido.

John Pasley, del Instituto de Plasma de la Universidad de York, ha explicado que este fenómeno "es más común en estrellas jóvenes" que se encuentran acumulando material de su entorno, de forma que esto sería menos común en las estrellas adultas, como puede ser nuestro Sol.

"Cuando [las estrellas] se encuentran acumulando nuevo material, podrían generar sonido de una manera muy similar a lo que hemos observado en el laboratorio. De esta forma, las estrellas podrían estar cantando pero, ya que el sonido no puede propagarse a través del vacío del espacio, nadie puede oírlas", explica Pasley.




19 de marzo de 2015

Unas millones de estrellas se están formando en una galxia vecina

Más de un millón de estrellas supermasivas han nacido de los extremadamente calientes gases moleculares de la cercana galaxia enana NGC 5253, que pertenece a la constelación Centaurus.

En la imagen tomada por el telescopio Hubble, esta galaxia se percibe con color azul y los puntos blancos son los jóvenes –3 millones de años– supercúmulos de estrellas. La mezcla de colores red y naranja apunta a formaciones de gases calientes, informa el sitio informativo Science Daily.
Uno de estos supercúmulos contiene más de 7.000 estrellasmasivas, cada una de las cuales es un millón de veces más brilante que el Sol. Dicho supercúmulo está envuelto en una gran nebulosa planetaria formada por supermasivas nubes de gases.
Esta envoltura de gases es 15.000 veces mayor que la masa de nuestro Sol y está compuesta de carbón y oxígeno. La ancha pared gaseosa atrapa la luz emitida de las supernovas, haciendo invisible estos supercúmulos.


10 de marzo de 2015

La Vía Láctea puede ser un 50 por ciento más grande de lo que se pensaba

Un filamento de estrellas en forma de anillo que envuelve a la Vía Láctea en realidad podría pertenecer a la misma galaxia, sugiere un nuevo estudio. De ser así, ampliaría el tamaño actualmente conocido de la galaxia en un 50 por ciento.

Un equipo del Instituto Politécnico Rensselaer de Nueva York, liderado por Heidi Newberg, ha encontrado la evidencia de que el denominado anillo de Monoceros, ubicado a más de 65.000 años luz del centro de la Vía Láctea, en realidad es parte de la misma galaxia, informa Discovery News.
Anteriormente, los científicos pensaban que era una corriente de escombros, causada por una galaxia enana que entró en la Vía Láctea y se extendió en este gran anillo. "Ahora me parece que es parte del disco", afirma Newberg después de analizar los datos recogidos por la Exploración Digital del Espacio Sloan (SDSS, por sus siglas en inglés). Y al incorporar el anillo en el mapa de la Vía Láctea, el tamaño de la galaxia se expandiría de 100.000 a 150.000 años luz, afirma otro experto, el astrónomo Yan Xu.


5 de marzo de 2015

Astrónomos descubren a 136 años luz un nuevo mundo en un sistema con cuatro estrellas

Cuatro soles para un planeta
El sistema descubierto en Aries tiene cuatro soles

Investigadores del Observatorio Palomar en San Diego, California (EE.UU.), han descubierto a 136 años luz de distancia de la Tierra, en la constelación de Aries, un gigantesco planeta extrasolar que pertenece aun sistema con cuatro estrellas, el segundo de este tipo que se conoce. Si uno pudiera visitar ese lejano mundo vería que en su cielo brillan cuatro pequeños soles y otras dos estrellas tan luminosas que incluso podrían observarse a la luz del día.
El descubrimiento fue posible gracias a dos nuevas tecnologías de adaptación óptica que compensan los efectos borrosos de la atmósfera de la Tierra: el sistema robótico de óptica adaptativa Robo-AO, desarrollado por el Instituto de Astronomía de Manoa en la Universidad de Hawái, y el sistema de óptica adaptativa extrema-PALM 3000, desarrollado por un equipo de Caltech y el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA (JPL).
El nuevo planeta gaseoso es enorme, tiene 10 veces la masa de Júpiter y orbita a su estrella primaria cada 335 días. El nuevo estudio, publicado en la revista Astronomical Journal, eleva el número de estrellas conocidas en el sistema, llamado 30 Ari, de tres a cuatro. El hallazgo sugiere que los planetas en sistemas estelares cuádruples podrían ser menos raros de lo que se pensaba.
«Alrededor de un 4% de las estrellas de tipo solar se encuentran en sistemas cuádruples, lo que ha aumentado a partir de estimaciones previas, porque las técnicas de observación están mejorando constantemente», afirma Andrei Tokovinin, del Observatorio Interamericano de Cerro Tololo en Chile y coautor del estudio.
La cuarta estrella recién descubierta, cuya distancia al planeta es 23 veces la que existe entre el Sol y la Tierra, no parece haber afectado a la órbita del planeta. La razón exacta es incierta, por lo que el equipo está planeando nuevas observaciones para comprender mejor la órbita de esa estrella y sus complicadas dinámicas familiares.
Si fuera posible ver el cielo de este mundo, las cuatro estrellas se verían como pequeños soles y otras dos estrellas, muy brillantes, serían visibles a la luz del día. Si pudiéramos utilizar un telescopio suficientemente grande, nos daríamos cuenta de que una de esas estrellas brillantes es en realidad un sistema binario de dos astros que orbitan entre sí.

Como Tatooine

En los últimos años, se han encontrado docenas de sistemas planetarios con dos o tres estrellas anfitrionas, incluidas las que tienen puestas gemelas que recuerdan al mundo de ficción de Star Wars Tatooine. Encontrar planetas con varias estrellas ha dejado de ser una gran sorpresa, teniendo en cuenta que las estrellas binarias son más comunes en nuestra galaxia, la Vía Láctea, que las individuales, como el Sol.
El autor principal del estudio, Lewis Roberts, del JPL, y su equipo quieren entender los efectos que varias estrellas pueden tener en los planetas jóvenes en desarrollo. La evidencia sugiere que los compañeros estelares pueden influir en el destino de los planetas cambiando sus órbitas e incluso provocando que algunos sean más masivos.
Los planetas tipo «Júpiter caliente», que giran alrededor de sus estrellas en apenas unos días, por ejemplo, podrían ser suavemente empujados más cerca de su estrella principal de la mano gravitacional de una estrella compañera. «Este resultado refuerza la conexión entre los sistemas estelares múltiples y planetas masivos», explica Roberts.


23 de febrero de 2015

Interpretación artística del agujero negro PDS 456, ilustrando la forma esférica de los poderosos vientos.

Astrónomos descubren que las explosiones de vientos de los agujeros negros en el centro de las galaxias son tan intensas que frenan la creación de nuevas estrellas.
Científicos de agencias espaciales internacionales midieron la fuerzas de los feroces vientos con dos telescopios enfocados sobre un agujero negro supermasivo, a 2.000 millones de años luz, catalogado como PDS 456.
El equipo científico también confirmó que estos vientos salen despedidos en todas las direcciones, un concepto que antes no se había podido probar.
La investigación demuestra como ese tipo de agujeros negros afectan la evolución de sus galaxias respectivas.


20 de febrero de 2015

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La vida del Sol y otras estrellas similares llega a su fin con una poderosa e instantánea explosión y no con la lenta formación de una nebulosa planetaria, asegura un equipo de astrónomos del Instituto de Astrofísica de Andalucía, España.

"Dentro de millones de años, el Sol agotará su combustible nuclear y se inflará hasta convertirse en un gigante rojo y expulsará gran parte de su masa. El resultado final será una enana blanca rodeada de una brillante nebulosa planetaria", explicaron los investigadores en su estudio publicado en la revista 'Astrophysical Journal'.
Tras las observaciones de la moribunda estrella IRAS 15103-5754, en la constelación Circinus, los científicos descubrieron que astros similares al Sol no experimentan una prolongada agonía, sino que mueren 'al instante', en términos astronómicos. "A pesar de que todas las estrellas de menos de diez masas solares sufren este cambio, aún no conocemos muchos detalles de esta breve pero importante etapa final en su vida", agregaron.

18 de febrero de 2015

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Un equipo internacional de astrónomos ha determinado que hace 70.000 años una estrella recientemente descubierta pasó a través de la Nube de Oort. De esta forma se convierte en el cuerpo celeste que más cerca ha estado del Sistema Solar.

Un equipo internacional de astrónomos de EE.UU., Europa, Chile y Sudáfrica ha publicado un estudio en 'Astrophysical Journal Letter' que revela que hace 70.000 años un sistema binario de estrellas (compuesto por una enana roja de baja masa y una enana marrón), bautizado como 'estrella de Scholz', atravesó la distante Nube de Oort del Sistema Solara aproximadamente a 52.000 unidades astronómicas de distancia (0'8 años luz). Esta cifra supone una distancia cinco veces más cercana de lo que se encuentra la antigua estrella considerada más próxima, la llamada 'Próxima Centauri', situada a 4'2 años luz, informa 'The Telegraph'.
A raíz del descubrimiento de la estrella de Scholz, los científicos procedieron a estudiar la velocidad radial y tangencial, con lo que pudieron retroceder en el tiempo y reconstruir la trayectoria de la misma. Estas mediciones se realizaron utilizando espectrógrafos y telescopios tanto en Sudáfrica como en Chile.
"El pequeño movimiento tangencial y la proximidad inicial indicaron que era más probable que la estrella se moviera hacia un futuro encuentro cercano con el Sistema Solar o ya lo había hecho y se alejaba", cuenta Eric Mamajek, autor principal del estudio. Actualmente este sistema binario de estrellas se encuentra a 20 años luz.

16 de febrero de 2015

Agujero de gusano

Astrofísicos han logrado crear un modelo visual correcto de los agujeros negros y agujeros de gusanos parecidos a una versión de un túnel del espacio-tiempo gracias a la película 'Interestellar' del director Christopher Nolan.

Un disco de acreción formado de gas aparece alrededor del agujero negro durante su giro. Los científicos no podían visualizar un modelo que representase simultáneamente el disco de acreción junto a las estrellas y nebulosidades, según la revista 'Classical and Quantum Gravity'. 
El equipo responsable de la creación de efectos especiales de la película 'Interestellar' descubrió que los problemas de visualización de este proceso se deben a la utilización de la tecnología estándar, que consiste en 'pintar' un rayo de luz en un píxel de la imagen.
Los expertos del equipo de Nolan desarrollaron otra manera de crear este tipo de imágenes. En lugar de visualizar cada haz de luz en un pixel separado decidieron modelar imágenes de los flujos curvados de luz completos.
Los astrofísicos afirman que esta tecnología les ayudará en las investigaciones posteriores ya que el problema de las imágenes de mala calidad de los rayos de luz curvados que están en movimiento ha sido resuelto.


11 de febrero de 2015

El hallazgo, que nos recuerda al mundo ficticio de Star Wars, muestra cómo algunas estrellas nacen «unidas» para siempre

Observan por primera vez la formación de un sistema con cuatro soles
Ilustración de la nube de gas donde se forma el sistema múltiple de estrellas

Como en Tatooine, el mundo ficticio de «Star Wars», hay otros planetas en cuyos cielos también brilla más de un sol. En los últimos años, los astrónomos han descubierto varias de estas joyas celestes, absolutamente reales (¡incluido un planeta con cuatro soles!) y creen que pueden ser muchas más. Ahora, por primera vez, un equipo de la Universidad de Manchester, la de John Moores de Liverpool, y otras instituciones de todo el mundo, ha observado uno de estos sistemas de múltiples estrellas en el mismo momento de su creación. En concreto, se trata de una nube de gas situada a 800 años luz de la Tierra en la que se «fabrican» tres soles a un tiempo y otro ya está más maduro. Los resultados de la investigación, publicados en la revista Nature, también permitirán conocer mejor cuáles fueron los orígenes del Sistema Solar.

La nube de gas Barnard 5 (B5), situada en la constelación de Perseo, contiene una joven protoestrella y tres densas bolsas de materia que colapsarán en estrellas dentro de 40.000 años. De estas cuatro estrellas, los astrónomos creen que tres pueden formar un sistema estable. «Este tipo de sistemas multi-estrellas son muy comunes en el Universo. Piense en el Tatooine de 'Star Wars', donde hay dos 'soles' en el cielo», dice el profesor Gary Fuller, del Centro Jodrell Bank de Astrofísica, en la Universidad de Manchester. «De hecho, casi la mitad de todas las estrellas se encuentran en este tipo de sistema».

Observar un sistema similar en sus primeras etapas de formación ha sido un desafío para los científicos desde hace mucho tiempo, pero ahora se ha conseguido gracias a observatorios como el Very Large Array (VLA) en Nuevo México, el Green Bank de West Virginia, y el James Clerk Maxwell (JCMT) en Hawái, todos en EE.UU.

Unidas por la gravitación

Cuando el equipo echó un vistazo a B5 para mapear las emisiones de radio de moléculas de amoníaco, descubrió que los filamentos de gas en la nube están fragmentandos, y esos fragmentos están empezando a contraerse para formar estrellas adicionales que se convertirán en un sistema de estrellas múltiple. Y así lo creen porque estas condensaciones de gas «están unidas gravitacionalmente», explica Jaime Pineda, del Instituto de Astronomía de la ETH Zurich, en Suiza, director del proyecto. «Esta es la primera vez que hemos sido capaces de demostrar que un sistema tan joven está gravitacionalmente unido», subraya.

Este mecanismo se une a otros propuestos para producir sistemas estelares múltiples, como la fragmentación del núcleo principal de gas, la fragmentación dentro de un disco de material orbitando alrededor de una estrella joven, y la captura gravitatoria.

Las condensaciones en B5 que producirán las estrellas se extienden de una décima parte a más de un tercio de la masa del Sol. Sus separaciones van desde 3.000 a 11.000 veces la distancia entre la Tierra y el Sol.

Los astrónomos creen que cuando las estrellas cobren cuerpo, formarán un sistema estable binario. Las otras dos estrellas, sugieren, serán expulsadas del sistema.